domingo, 26 de septiembre de 2010

XL

LLegó, se descalzó, tomó la pastilla de las 10. En su estómago no había nada, ni tampoco en su mente, se sentía conducida por algo que no tenía nada que ver con ella y que, sin embargo la corrompía por dentro. Se percató de que se había comprado unas bragas talla XL "soy estúpida, joder, no tengo ni para comer".
¿Por qué no puedo ser otra cosa?, ¿por qué dejabas la puerta abierta y luego no estabas?, ¿por qué están riendo todos ahí fuera?, ¿por qué no se puede congelar después de descongelar?, ¿por qué mis pies pasan siempre frío?, ¿por qué estamos en este punto en el que no sabemos a donde ir?
Unos músicos en el metro lo hacían realmente bien hoy. A punto de llorar y me han alegrado el día. La cola del Inem es otra cosa, es más como la antesala del lado oscuro y luego no hay nada más. Algunos creen que sí, pero están totalmente equivocados. Es algo que le puede pasar a cualquiera, incluso los asesinos dicen a veces que se han equivocado, que en realidad no era la persona a la que querían matar. Era otra.
Dicho esto, me planteo qué hacer con mis bragas XL, y no es algo que pueda decidir de aquella manera.

1 comentario:

latacones dijo...

la vida misma, a veces arrasados por ella, y otras ensalzados.