domingo, 16 de junio de 2013

Vivir a medias

Vivir a medias no es vivir
en un sitio
que no es el tuyo.
Ya no estás,
yo no estoy
Suena el reloj
Somos unas manos desdibujadas.
Ser libre
para no estar,
llevarme lejos para no sentir
ni oler el dolor
No me digáis que la vida es maravillosa
y que hay un Mac último modelo
no me habléis de democracia, ni de cambios
ni de la ONU podrida.
Habladme del abuelo,
y de su reloj antiguo,
de su tik tak continuo,
de sus manos sinceras.
Habladme de él,
que ya se fue
y yo ya me fui con él. A perdernos.

sábado, 8 de junio de 2013

El espejo

Cuando llegué al nuevo mundo no tenía un espejo para verme cada día. Las paredes estaban manchadas de gotas del rocío. No sabía cómo era mi cara o si tenía cara o había dejado de tenerla e iba por ahí como esas personas sin rostro de las novelas de ciencia ficción. Una parte de mí había quedado quebrada. Acariciaba lo que debería ir en el lugar de mi rostro, pero sentía como si se tratara de arcilla moldeable y otras veces la cara de un bebé recién nacido. Pasaba los días mirando los autos a ver si podía llegarme un sólo reflejo de los mismos que me devolviera una parte de mí. Pero eran rápidos como un rayo y solo me regalaban una cara deforme, sucia, húmeda, difuminada. En ese momento empecé a imaginar que yo era esa pobre estampa que los autos me regalaban. Y salía día tras día, buscando una parte de mí y trabajaba en reconstruir esa imagen con pedazos del pasado y reflejos cristalinos del presente. Me veía a mí misma como ese protagonista de "Abre los Ojos" caminando en medio de la Gran Vía, solitario y deforme y tan perdido en sus propios pasos y en su futuro y su pasado y lo que nunca fue. Como un Batman sin injusticias contra las que luchar.

Después me alcanzaron los pesos y pude instalar un espejo barato en casa. Me acerqué, sigilosa, no sabía si lo que iba a encontrarme iba a gustarme o no. Asomé la cabeza y no reconocí lo que vi. Cerré rápido la puerta como un niño que intenta aislar a los malos y salí a la calle a tomar aire fresco. Desde entonces sigo caminando, sigo caminando y veo esos reflejos que son como descargas, reconfortantes, destellos de mí, o de él, o de ella...





jueves, 6 de junio de 2013

Abuelo

 A mi abuelo, que ya nos dejó


El hambre
en la ranura de sus labios,
sus manos
de frío y lucha.
El campo
sus hijos,
su Alaja,
su vida,
campo labrado.
La mula torda,
yo ya te canto.
Abuelo querido,
abuelo amado
dame la mano.

Crecen piñones
en nuestro llanto.

jueves, 30 de mayo de 2013

¿Caminante
y si hay camino?

Se hace el tango en cada esquina
muchachito del candombe,
sigue tus pasos libres,
por el barrio del sur.

Crecer
quizá
para crear
sostenernos
como el que atrapa una quimera.

Los niños
siguen comiendo
nanas de la cebolla.
y este río negro,
chapotea pies de desaparecidos.


miércoles, 24 de abril de 2013

Allá donde comíamos galletas
hoy silban
los atardeceres marchitos
la boca vacía
por donde caminan tus pasos.

Es la pared del otro lado
estamos muertos,
pero vivos.
Puedo oír las plantas crecer
dentro de mi vientre pálido.

Estas estrías
que adornan mis caderas
atigradas, rebeldes,
resistieron a los viernes de beso y adiós.

Porque...





Vivir es una cuestión de perspectiva.