martes, 23 de febrero de 2010

Should I Stay Or Should I Go

Me duele la garganta de tanto llorar. Sin embargo, no me preocupa. Pasan las horas y las cuento de una en una, las guardo en cajas, las archivo y pasan al olvido. A veces hay algo que recordar, algún acontecimiento social sorprendente. No suele ser así. El médico me dijo que gritara lo más alto posible.

No entiendo lo que dice.

Si gritas aliviaras todo lo que sientes. A veces parecerá que no sientes nada.

¿Quién le ha dicho que siento?

Señorita, se le escapa una lágrima.

¿Quién dice que eso sea sentir? Tengo sensibilidad ocular. Eso es todo.

Intentó suicidarse y se olvidó de cómo demonios hacerlo. Estaba ya más cerca que lejos, o más lejos que en ningún sitio. Sonaban The Clash de fondo, pero él sólo pensaba en una cosa. Sin embargo, había olvidado la forma. La repasó un montón de veces. Y llegó su madre. Ahora está en un centro psiquiátrico. A veces hay que ser rápido para hacer las cosas, o al menos más rápido que lo demás.

Si no afronta el problema, nunca lo solucionará.

Entonces es absurdo que siga perdiendo su tiempo conmigo. Seguro que tendrá que comprar alguna cosa en el supermercado.


Fotografía. Francisco Calderón

9 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

¡Epa! Ya quisieran muchos contar con esa sensibilidad ocular, cuando mucho.


Muá

Fernando dijo...

Querida Ana:

Estoy conforme contigo: si uno quiere suicidarse ha de ser rápido y tener claro el método.

Son asombrosas la incomprensión y la falta de colaboración que pueden tener nuestros seres más queridos ante una decisión así.

Cesc dijo...

Compraria galletas dulces y de chocolate. Mucho chocolate negro. Y zumos de naranja y frutas de colores...

Y una botella de ron!

txe dijo...

los clash siempre están ahi en los momentos decisivos.

DANI dijo...

Una pistola cargada de....caramelos ;)

Besos llorosos

Belén dijo...

Eso era una pestaña...

:)

Besicosvato

a smart chimp dijo...

mmmmhh... ¿"stay", pongamos por caso? Y ya que seguimos, tomar por buena alguna sugerencia interesante, como esta de Cheever:

"No disimular ni ocultar nada, escribir sobre las cosas más cercanas a nuestro dolor, a nuestra felicidad; escribir sobre mi torpeza sexual, el sufrimiento de Tántalo, la magnitud de mi desaliento creo entreverlo en sueños, mi desesperación. Escribir sobre los necios sufrimientos de la angustia, la renovación de nuestras fuerzas cuando aquéllos pasan; escribir sobre la penosa búsqueda del yo, amenazado por un extraño en correos, un rostro apenas entrevisto en la ventanilla de un tren; escribir sobre los continentes y las poblaciones de nuestros sueños, sobre el amor y la muerte, el bien y el mal, el fin del mundo."

¡Vaya, qué casualidad!

Mela dijo...

Cómo me gusta THE CLASH ... corro a buscar el CD, necesito escucharlos, hace tiempo que no lo hago! Yo grito todo lo que puedo e incluso lloro, me limpia la mirada y descongestiona el alma! Muacc

Igor dijo...

Buen cuento,
Siempre interpreté en clave de amor esta canción, pero lo cierto es que le das un giro en clave de absimo.
Un final demoledor. Valiente.
Saludos.