miércoles, 29 de abril de 2009

No vida


A Marcos nunca le había gustado tener amigos. Tampoco enemigos, ni conocidos, lo cierto es que no le gustaba nadie en general. No se consideraba una persona antisocial ni antipática ni egoísta ni nada por el estilo. Simplemente veía en las personas futuros fracasos. Conocía a una chica y sabía que en un futuro le acabaría dejando por otro, o se fugaría sin más como había pasado ya otras veces cada vez que había mirado a los ojos a muchas otras. Marcos sabía que las cosas terminaban y por eso mismo no se veía en la necesidad de empezarlas. No era alguien solitario tampoco. Tenía a su madre, de la que sabía que iba a morir dentro de dos años, pero sabía también que era su madre al fin y al cabo, y que llevaba su sangre y que esas cosas al final tiran y aprietan hasta hacer daño. Su padre ya se había ido hace unos años, cuando aún no tenía mucha conciencia del concepto familia, pero ya entonces sintió, como debió sentir Jean Baptiste Grenouille cuando fue abandonado entre la basura, la esencia de las cosas, o en este caso, la ausencia de ésta. Marcos mira por la ventana con apatía, no le importa que Laura, la del quinto acabe de perder su trabajo, o que Chema, el del primero haya vuelto a darle al alcohol. Sabe su futuro, y desde luego, como le pasa a casi todo el mundo que Marcos conoce, no es nada esperanzador, y por lo tanto, desde su punto de vista carece totalmente de interés y de ser conocido y mucho menos compartido por él. Sin embargo Marcos está muy afligido por dentro, y esto es algo que nadie ve, ni siquiera su madre que cree que este chico está enfermo de la cabeza, y razón no le falta, y es que él sabe lo que a todo el mundo le queda por vivir, pero no tiene ni la más remota idea de lo que le va a pasar mañana a él mismo, y por eso mismo ha ordenado que le aten a la cama, y que no le dejen salir, bajo ningún concepto.Y así Marcos ve pasar las horas, los minutos y los días, tratando de averiguar y de inventar cómo habría sido su no vida.

1 comentario:

eme ce dijo...

Cómo todos. Alguien debe regalarle un cuaderno y que empiece a escribir.

Buenos días.