sábado, 28 de junio de 2008

Lo más parecido al final

Despertó, pero intentó cerrar los ojos con fuerza para no ver nada más. La luz cegaba sus pálidos párpados y le otorgaban un color de ninfa enferma. Trató de levantarse. No sabía cómo había llegado hasta allí, pero no parecía lo que mas le preocupara. De pronto recordó que no recordaba nada. Así es como era todo antes de que cerrara los ojos una vez más.

Pero algo le decía que las cosas no habían salido todo lo bien que esperaba.

Entre los visillos de la habitación la gente parecía nerviosa. Ella no escuchaba nada. Tan sólo un goteo incesante y molesto, como una broma pesada.

Decidió convertirse en una de esas super mujeres de los comics que nunca mueren y que siempre tienen trajes metalizados y muchos enemigos. Cerró los ojos y se imaginó en alguna misión especial. De pronto de invadió una sensación de agobio, una claustrofobia horrible, como si estuviera muriendo dentro de un ataúd y nadie pudiera escucharla.

Él le vino a la mente. Primero recordó sus manos cálidas y suaves. Después sus ojos pequeños y brillantes. Se preguntó dónde estaría, que habría ocurrido. Y se estremeció de miedo al pensar que ya nunca estaría más para ella ni para nadie.

Se preguntó si las cosas volverían a ser como antes, aunque tampoco sabía como eran con exactitud.

Y cómo había llegado ella hasta allí. Eso sólo Dios lo sabía.

1 comentario:

en tierra de nadie dijo...

Hola, Ana:

jaja, es que Loriga es mucho Loriga. Me emocioné con lo de la nueva novela, promete y mucho. Creo que últimamente escribe en el Marca, y descubrí los relatos esos de la revista Man que voy colgando mes a mes, te avisaré cuando cuelgue el siguiente si quieres.

Mola tu blog, me pasaré de vez en cuando por aquí.

salu2

ETDN