sábado, 1 de marzo de 2014

¿Qué será de nosotros?

¿Qué hacer con mi vida ahora que nos cierran las puertas? Desde que nos han limpiado los bolsillos y Botín juega al poker con nuestros escasos ahorros, me pregunto qué será de nosotros. Muchos se han ido, otros hemos vuelto ya, sin saber qué cartas jugar ahora. Siempre sabes cuando va a ser la última llamada, como la mujer que sabe que su vientre es suyo y no de otros. También sabes cuando no habrá más llamadas. ¿Acaso nos estamos yendo? no me gustaría tener que cerrar la carpa, soy más de vino y manta y ron y besos furtivos. Tenemos derecho a vivir en paz, ningún cañón borrará, el surco de tu arrozal. Reinvéntate, sé proactivo, trabaja bajo presión, hazte emprendedor, auto explótate, auto fusílate, arráncate una oreja y ponla de cenicero en tu salón. Si tienes salón. El espectáculo mass media sigue a la orden del día y nosotros le damos de comer. Hacemos TT con una facilidad impresionante. Don´t Feed the troll. Entramos en ese juego o no existimos, aunque digamos que nos tomamos la última. Un parado ya no vuela en línea recta y los pobres del Iphone toman las calles con ojos vidriosos y corazón de unos y ceros. Las colas del paro son los tanatorios de cada barrio y tenemos el máster en competencia y en fracaso absoluto. Hemos decidido aniquilarnos, terminar con todo y lo peor es que nos importa un pimiento. “Una intervención militar en Ucrania tendrá costes”, acaba de decir Obama. Unos y otros tratarán de quitar los recursos naturales a un pueblo empobrecido. Me suena. ¿Reaccionaremos a tiempo o seremos los últimos supervivientes de The Road?

"No creo que existan palabras para describir todo lo que significa, a aquellos que no saben qué es, el horror. El horror. El horror tiene rostro. Tienes que hacerte amigo del horror. El horror y el terror moral deben ser amigos, si no lo son se convierten en enemigos terribles, en auténticos enemigos". Coronel Walter E. Kurtz


2 comentarios:

anónimo dijo...

Las revoluciones industriales de principios del sigloXX surgieron en las fábricas, en la metalúrgica, en la industria, en las grandes fábricas de téxtil, de los obreros explotados que luchaban por una jornada laboral digna.Ahora se mueven los yayos, los jubilados, los parados, los emigrantes, los estafados por los bancos, los sometidos a un ERE y los estudiantes. Los trabajadores y los sindicatos se mantienen en sus puestos porque en cierto modo son privilegiados y tienen familias a las que defienden no complicándose. Las huelgas generales de una semana le pondrían las cosas claras al capitalismo, pero aún no hemos llegado a ese momento. Pero si la crisis avanza un poco más, sólo un poco más y la reforma laboral llega a indignar a los trabajadores con empleo estable, los gobiernos caerán uno detrás de otro. Mientras tanto hay que seguir pidiendo conciencia social, de clase y solidaridad a los que aún tienen trabajo?

Pau dijo...

Hace un tiempo estuve en una charla con Olga Rodríguez hablando de Egipto, de Irak y de otras muchas cosas. En otra yo hablé de Pakistán y la guerra en Cachemira; de Perú, su selva, el altiplano y la guerra civil. Ella habla de lo actual y yo de hace muchos años, y nada ha cambiado.
Kurtz, el de Konrad o el de Coppola. Marlow o Willard...
Me gusta más el de Konrad, me gusta más Marlow. Son más auténticos. Sin embargo, el horror es el mismo. Coppola, supongo que lo sabes, se inspiró en Konrad, "el corazón de las tinieblas"
Pero cuando se vive, el horror es tan brutal que no puede describirse