lunes, 31 de octubre de 2011





Y yo me pregunto

Qué hace una niña en la cama

De un animal

¿Cura quizá sus heridas

O lame los huecos vacíos?

Niña

Llora todo lo que quieras

Tu padre está comprando corbatas

En el corte inglés.

Baja tus bragas

Tu cara hexagonal

Se rompe en mil pedazos.


Te quiero tanto

Que he pagado mil dólares

Para no quererte más.

Me fumo un cigarro



Hasta que se me queman los dedos

Y te escapas

De entre mis uñas.




Duele

Y me gusta.


Borro con sangre

el rastro que

me lleva a tu casa...


3 comentarios:

Javier García-Villaraco dijo...

Ana, estás soberbia. Cada vez que te leo dejas ver algo más profundo y misterioso, más salvaje. Felicidades.

Sarco Lange dijo...

Las luces encandilan y se producen los peores accidentes. Huyamos.

Canichu, el espía del bar dijo...

Has mezclado versos de otros poemas tuyos, ¿cuál es la versión definitiva? ¿experimentas o estás mostrándonos a tiempo real una construcción? Hmmmm...