jueves, 24 de marzo de 2011

SOS mamá

En la consulta del psicólogo hay un bloc con garabatos inconexos. Tengo tentación de arrancar esas hojas, arrugarlas entre mis manos y hacerlas mil añicos. Pero no lo hago. Me quedo quietecita controlando la respiración, mirando la alfombra peruana y los cuadros de láminas de al por mayor. Escucho pasos pero no se dirigen a mí, van hacia otra parte, con objetivos mas claros y mas útiles. Las camisas de fuerza están en la nevera y los lexatines en el desayuno. Voces que dicen yo no estoy loco, sacadme de aquí. Lloro de alguna madre y luego silencio. Hay un ventilador apagado y la luz es grisácea, de entierro o de comienzo de una guerra, que no es nuestra, ni tampoco suya. Creo que me voy a quedar aquí sentadita, sin hacer ruido, a ver si con un poco de suerte sus gafas de visión nocturna no pueden detectarme.

5 comentarios:

Volia Nihil dijo...

Muy descriptivo y mágico-psiquiatrico. Lo que más me inquieta de los centros de psicología/psiquiatría son las salas de espera.

Pez Susurro dijo...

Lo leo y lo leo y
no me deja respirar...

Migas de Locura dijo...

Qué forma de estar sentado en un rincón de ese cuarto.... me quedo en él y sigo probando a descifrar qué sentiría.


Muá

Igor dijo...

¡Menudo desgarro! Sentadita, eso hace temblar.
Saludos.

Javier García-Villaraco dijo...

Estupendo lo del cielo... soy fan.