viernes, 25 de diciembre de 2009

Yo nunca más


Y cuando me quiten las vendas tengo claro que seré otra persona pero en realidad no sé quién demonios seré. No dejaré de ser una persona con una máscara durante algún tiempo y cuando alguien me sonría yo lo haré desde debajo de toda esa grasa que me cubre.

Señorita, tiene visita.

Mi marido acaba de entrar. Su gesto es desconcertante. En un principio diría que se alegra de verme, pero lo cierto es que está acojonado. Se acerca a mí, pero no me toca, tiene miedo de romperme.

¿Estás bien?

Yo contesto como si estuviera detrás de una gran muralla y casi no pudiera oírme. Incluso llego a gritar, pero las vendas bloquean el sonido.

ESTOY BIENNNN

Mi marido deja un ramo de rosas encima de la mesa. Sabe que las detesto, pero ¿qué iba a comprar si no? Si lo piensas, no hay gran variedad de cosas que puedas llevar a los hospitales. Nadie aparece con un billete de avión o entradas para un partido de fútbol.

Entonces mi marido se atreve y me da un beso en la mano. En realidad no creo que vuelva a besarme nunca más en la cara, porque ya no seré yo nunca más. Me coge de la mano y me levanta apoyándome en su hombro. Cogemos el ramo de rosas y salimos de la habitación.


12 comentarios:

Espérame en Siberia dijo...

Bueeeno, pero los cambios o transformaciones no siempre son para mal, digo yo.

Muá.

Mr Blueberry dijo...

Llegué desde Belén In Red y me ha gustado tu blog...

Mejor que rosas una revista chula o un buen libro, al menos leer te distrae y hace pasar el tiempo...

Un saludo

Mr Blueberry

Belén dijo...

Bueno, es que si hay cambio de cara, quizá haya cambio de lo demás...

Besicos

BUSKANDO UN ANGEL dijo...

He llegado a tu blog, saltando de la ventana del aburrimiento de otros muchos...y he quedado prendado por tus palabras.
No se que o quien eres, si lo que escribes es real o ficticio...pero se que tienes magia y eso, hoy por hoy, es dificil de encontrar.
Marko

DANI dijo...

Uff joder, cuando leo este tipo de historias siempre pienso en lo peor, aunque también podria tener otro tipo de final.

Me encantan tus historias. Ya te dije que tenias un fan ;)))

Besos bellos y dulces fiestas

Paprika Jonhson dijo...

un avión le produciria un tsunami cerca del pecho; alli donde nacen los gestos!

Gritarle al viento dijo...

Palabras que conmueven
que llegan a mi corazon
y lo aprientan fuertemente
llevando a que por mis ojos.
lagrimas, como cristales de hielo
rueden por mi rostro.
dandome cuenta.
que por mi corre sangre.
queda calidez a mi alma.
volviendola sensible.
tanto a historias ajenas como propias.
y guardandolas en esa mochila
que al correr el tiempo
se va cargando.
volviendose mas pesada.

Te sigo leyendo, por que llegas a la personas

un besote

Anónimo dijo...

Con todo el respeto del mundo, creo que las historias plasmadas en este blog son quizá demasiado poco halagueñas. Es decir, para expresarlo de una manera más simple, son un poco tristes.

No obstante me gusta. Y qué podría haber regalado el marido? Pues no siempre una imagen vale más que mil palabras, pero el problema es que en esta socidad nos guiamos por las primeras vistas... y los regalos nos comen los ojos.

En fin, somos unos malditos prejuiciosos de mierda.


Mario

anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el comentario anterior..,con respecto al texto, deberíamos contentarnos con ;una mirada, un beso..., cuesta muy poco y vale más que todo lo demas, en fin el ser humano es así de complicado.

Hyku dijo...

Y unos bombones? Unos sugus?...

eme dijo...

Y si le besa en la cara ya no será su cara.

Ana manda, yo obedezco (un poco y mal).

Mr. TAS dijo...

tremendo.... realmente, escribes directa y contundente. me gusta
un saludo